QUÉ DEBO HACER
Con 35 años empecé a descubrir que el hacer lo que debo es precisamente… hacer lo indebido.Donde vivimos es un escenario con unas reglas, con unas normas, con unos códigos. Mi pregunta es... vive igual la gente solitaria, la de los pueblos o la de la ciudad. Cuanto más grande es la comunidad más seguridad nos ofrece y esta es la polaridad opuesta al desarrollo personal. La seguridad que nos ofrece la ciudad, nos hace comportarnos, aunque nos duela, tal y como sus normas exigen, incluso tiene sus pequeños sub-sistemas de regulación (aficionados a un equipo, a una cultura, a una religión, los independientes, los jippys, los progres, antisistema, etc...) todos ellos con sus normas, sus creencias y sus comportamientos, y con personas afines, que al fin y al cabo también están regulados por la comunidad mayor a la que pertenen.
Un ejemplo es vivir en una gran ciudad, la cual, como decía nos ofrece seguridad a quién pertenece a ella, la seguridad es inherente a una demanda, del ser humano y responde a múltiples formas (hospitales, subsidios laborales, transporte, comunicaciones, protección, leyes, vivienda, comercios que suministran nuestras necesidades, etc.)
Eso nos hace aunque sea a regañadientes, pagar por todo lo que hagas, vender algo, circular, hacer una transacción, comprar, hasta cobrar una nómina, etc. Todo ello, mantiene tú seguridad en el sistema en el que vives. Recuerdo que esta forma de vida es muy diferente a la del feudalismo, donde un “señor” ofrece seguridad y cede sus tierras en un sistema de organización social, político y económico, donde aquel que trabaja las tierras paga por algo más que por trabajar.
Quién es ese “Señor” hoy día, está claro que son los 10 tipos que tienen los bancos privados, que al mismo tiempo tienen laboratorios, que al mismo tiempo tienen su sistema de control político y religioso y que acaba en los medios de comunicación. Convenciendo a las masas, de qué consumir y cómo hacerlo, para seguir trabajando y seguir consumiendo.
Un ejemplo es vivir en una gran ciudad, la cual, como decía nos ofrece seguridad a quién pertenece a ella, la seguridad es inherente a una demanda, del ser humano y responde a múltiples formas (hospitales, subsidios laborales, transporte, comunicaciones, protección, leyes, vivienda, comercios que suministran nuestras necesidades, etc.)
Eso nos hace aunque sea a regañadientes, pagar por todo lo que hagas, vender algo, circular, hacer una transacción, comprar, hasta cobrar una nómina, etc. Todo ello, mantiene tú seguridad en el sistema en el que vives. Recuerdo que esta forma de vida es muy diferente a la del feudalismo, donde un “señor” ofrece seguridad y cede sus tierras en un sistema de organización social, político y económico, donde aquel que trabaja las tierras paga por algo más que por trabajar.
Quién es ese “Señor” hoy día, está claro que son los 10 tipos que tienen los bancos privados, que al mismo tiempo tienen laboratorios, que al mismo tiempo tienen su sistema de control político y religioso y que acaba en los medios de comunicación. Convenciendo a las masas, de qué consumir y cómo hacerlo, para seguir trabajando y seguir consumiendo.
Y quién diga que es diferente que dedique un rato a reflexionar si sus amigos son parecidos, qué influyó para elegir determinadas vacaciones, determinado coche, determinada vivienda, determinado colegio para sus hijos... seguro que fueron decisiones personales, aún así debemos recordar, que necesario la existencia de subsistemas dentro de los sistemas, que equilibran a este. Recuerda que la iglesia tiene elementos muy reaccionarios dentro de la misma, los cuales son necesarios para equilibrar su crecimiento, al igual que una planta necesita de la noche y el día, para crecer.
Ese “Señor” nos monta un escenario al cuál nosotros decimos amén y para no perder la identidad, acatamos las subjetivas normas y encima nos las creemos y las defendemos y lo peor de todo “domesticando”, como decía el principito, a todo el que llega y le decimos, esto es bueno, esto es malo... pero luego también ves que esa inocente forma de manipulación, en definitiva también es amor… Como hacemos con nuestros propios hijos.
Ese “Señor” nos monta un escenario al cuál nosotros decimos amén y para no perder la identidad, acatamos las subjetivas normas y encima nos las creemos y las defendemos y lo peor de todo “domesticando”, como decía el principito, a todo el que llega y le decimos, esto es bueno, esto es malo... pero luego también ves que esa inocente forma de manipulación, en definitiva también es amor… Como hacemos con nuestros propios hijos.
Descubrí que mi corazón también me puede engañar por que a él también lo programaron cuando era un corazoncito… porque juegan con él por televisión explicándome los blancos son los buenos, que un partido político es mejor y que mi equipo de la ciudad es único en el mundo, porque le hacen sufrir y sentir miedo e inseguridad.
Fíjate cúal es el mensaje de moda en Estados Unidos y que pronto llegará a aquí, la INSEGURIDAD, la guerra, el terrorismo y lo todo lo que sea necesario para que vivas en tu ciudad y te sientas inseguro fuera de ella.
Saben las debilidades del ser humano y allí le disparan, porque también tiene miedos… como nosotros… y lo peor de todo, a veces lo manipulan, sólo… porque SÍ!!!
Si me preguntas que es lo mejor para ti, sólo puedo decirte que lo decidas tú, toda decisión es la correcta para quien la toma. Ahora bien, sólo puedo decir que SEGURIDAD y DESARROLLO están muy alejadas la una de la otra, así que, creo que voy a empezar a desintoxicarme de la seguridad y voy a coger el camino menos transitado, sé que cuando sea de noche sentiré miedo, me sentiré sólo y me perderé, Un ejercicio… decirle a un niño… que imite a un adulto… veréis que se pone serio, que contrae los músculos de la cara… se pone firme, rígido… curioso dato nos dan los niños… así nos ven ellos, será que somos así???…“haz lo que debas” y sobretodo… Acepta a quien esté a tu alrededor, lo que te ocurra e incluso a ti y luego sé agradecido.
Gracias!!!

